Para variar mis fotos malísimas, pero en fin, esta es la lana que usaré para mi chaleco es un café moro muy lindo y con unas ondas, muy simpáticas, como es demasiado delgada voy a poner dos hebras, pero tejeré con unos palillos muy gruesos, así quedará calado, también quiero hacer unas trenzas grandes…

Algo muy lindo y que había olvidado postear es esta tarjeta que me regalo mi Sofi Linda:

Posted: 8/February/2006 Comments (0)

Vinos

En mis vacaciones un día después de un paseo a la laguna fuimos a comer a casa del tío Manolo y la tía Eliana, estuvo increíble… unas jaibas …mmm!!! y la marca de mi vino favorito: Casillero del Diablo, es muy bueno. También me regalaron la caja que la usaré para mis palillos.

La historia del Casillero del Diablo es muy entretenida, a partir de 1891 don Melchor de Concha y Toro, fundador de la Viña Concha y Toro, se reservaba una pequeña partida de los mejores vinos que allí se producían. Cuando se percató que algunos de estos desaparecían, tuvo la idea de esparcir el rumor que en ese lugar habitaba el Diablo, dado que la gente en ese tiempo era muy supersticiosa logró alejar a todo el mundo y nunca mas se perdió una botella y además surgió toda una leyenda: El Casillero del Diablo.

La botella con la que nos “castigamos” era un Cabernet Sauvignon que es super super super bueno aunque debo reconocer que mi cepa favorita es Carmenère, y para los postres me encanta Shiraz, Late Harvest o Gewürztraminer.

La cepa Carmenère también tiene una historia muy entretenida, a fines del siglo XIX y principios del XX, se trajeron de Francia cepas nobles para iniciar la vitivinicultura en el país, importaron cepas tintas y blancas. Entre las tintas, la principal fue la Cabernet-Sauvignon la que fue explotada como tal durante más de 50 años. En los años 70 alguien analizó los “Cabernet” existentes en Chile y descubrió, dejando sorprendidos a los viticultores, que lo que ellos consideraban Cabernet, estaba mezclado con otra cepa, también de origen francés que hoy conocemos como ” Merlot”. Hace unos pocos años un enólogo francés descubrió que un gran porcentaje de lo que creíamos Merlot, correspondía a una antigua cepa de Burdeos que estaba desaparecida en el resto del mundo y que como ustedes ya entendieron…¡¡¡había reaparecido la cepa Carmenère!!!.

Esta cepa fue la reina de las cepas de Burdeos pero tiene el gran defecto que es muy sensible al ataque de diferentes plagas y alrededor del año 1860, cuando se produjo el gran desastre de la filoxera en el mundo, esta cepa fue liquidada y definitivamente olvidada.

Hoy como chilenos, tenemos el orgullo de poder decir que somos prácticamente los únicos productores de vinos provenientes de esta cepa.

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