Homenaje a Bodo

Hace 16 años, en el Mundial Italia 1990, llegó a la casa de mi gran amiga Andrea un lindo perrito, en homenaje a Bodo Illgner, el arquero alemán campeón del mundo en ese año, lo llamaron Bodo (de verdad que el Bodo - perro jugaba al arco).

Este fin de semana el Bodo se fue al cielo, y aunque sabemos que ahora él esta descansando… igual nos da un poquito de pena.

Bodito te recordaremos siempre!!!

Posted: 13/June/2006 Comments (1)

Peluquero.

Durante mi vida he tenido ciertas experiencias poco gratas, por no decir fuertes traumas, con el peluquero, uno de estos primeros casos fue cuando tenía 13 años (la primera vez que fui sola a la pelu) y la chica que me cortó el pelo estaba mas pendiente de conversar con su novio que ver lo que me esta sucediendo en mi pobre cabecita, el resultado fue tan tan desastroso que termine en otra peluquería donde trataron de arreglar ese desastre con tan poco éxito… también una vez deje que una amiga experimentará con mi cabeza, tenía también como 12 ó 13 años, no me acuerdo bien, pero al menos no me cobraron por eso.

También ya adulta, y canosa, me ha dado por teñirme, y lo hago yo solita, porque irremediablemente sea quien sea el peluquero, siempre terminó con el pelo color zanahoria. En distintos lugares la historia siempre se repite: converso con él o la peluquer@ en cuestión, le explico que quiero un color natural, todo bien, la primera vez, la segunda también y de ahí a la tercera, no sé que pasa pero ya el color es mas claro, y finalmente termino con un color zapallo en mi cabeza, nada agradable. Y como soy una mujer de costumbre que teme a los peluqueros…confieso que en este aspecto ya no estoy dispuesta a experimentar, LO HAGO YO! Y PUNTO FINAL.

Hubo un tiempo en que fui muy feliz, conocí a Eduardo, él me cortaba el pelo como nunca nadie lo hizo, era un hombre dulce y simpático, lamentablemente murió (de verdad, no es broma) esto produjo toda una crisis familiar, después de todo hasta a mi abuela la llevábamos donde Eduardito, cuento corto después terminamos yendo con una niña que solo se sabia un corte de pelo, íbamos por la vida con mis hermanas totalmente uniformadas.

Acá en Santiago he ido a unas cuantas peluquerías y no encuentro a nadie que me complazca, incluso una vez fui a botar la plata a una peluquería carísima y de lo mas top que hay … y que fue un desastre de proporciones mayores, el tipo nunca se detuvo a mirar que estaba haciendo, tijereteo mi cabeza como quien ataca con furia algún tipo de plaga y nunca paró de transmitir sobre las maravillosas técnicas modernas para cortar el pelo y la gran preparación técnica que él tenía. Otra vez fui a un peluquero bastante bueno, pero que también sufría de verborrea, claro que en este caso era un ataque personal a mi, que como se me ocurría teñirme sola el pelo y lo feo que lo tenía…un tipo de lo mas agradable.

Ahora, ustedes se preguntaran, ¿cómo puedo ser esta tan idiota de no darme cuenta que están haciendo con mi hermosa cabellera? La respuesta es sencilla: SOY IDIOTA!

Todo esto para decir que estoy haciéndome a la idea que en algún momento, quizás no tan cercano, pero tampoco tan lejano… tengo que ir a la peluquería.

Posted: Comments (1)

Sobre el día internacional de tejido en público.

Ahí llegamos el sábado con mi Sofía un poco tarde, pero llegamos, había cualquier cantidad de gente, yo me instalé con Paula, Sally y Verrito, aunque Marina no se quedó quieta nunca, así es que poco y nada conversé con ella. Yo llevaba una bufanda para tejer (que empecé apuradamente la noche anterior, con tanto apuro me equivoque y tuve que desarmarla y empezarla de nuevo, pero eso pasó mas tarde y en mi casa).

Paula me hizo un regalito, tan lindo, esta bolsita para guardar mi tejido de micro (siempre ando con algo para tejer en la ruta casa-trabajo-casa) y ella ya sabía de mi obsesión por la bufanda espiral así es que adentro encontré unos ovillos que me encantaron y la bufanda empezada, demasiado linda esta Paula.

Ese día incluso tuvimos un sorteo de algunas lanas, yo puse el nombre de la Sofía y salió sorteada! Así es que se ganó dos ovillos muy lindos de color café, claro que le propuse cambiárselo por algo que ella quería, este fin de semana debo pagarle: un helado y un globo de princesas. Esto me recuerda que también esta pendiente la ida a ver Disney on Ice, el tema es que no he comprado las entradas, este fin de semana es el último que van a estar…mmmm… no sé como me va a ir con esto. En fin, me dio mucha risa / pena, porque cuando salió sorteada mi niñita, empezaron los gritos… SOFÍA VEGA! SOFÍA VEGA! Y mi pobre Sofi se ha asustado muchísimo, casi rompe en lágrimas.

Fotos: gentil gentileza de Paula y Verrito.

:)

Posted: Comments (0)