Mi finde.
Nos divertimos muchísimo este fin de semana, llegamos a Quilpué con la Sofi el viernes en la noche, poco rato después llegó la Edia, venia del gimnasio, muerta de cansada, y dice: “voy a ir a comprar…” …CERVEZAS!!! la interrumpí yo, la Edia me queda mirando de arriba abajo, pasmada… no, me dice, voy a comprar huevos… y emprendo mi sagrado camino a la culpa: sembrar el vicio en mi propia hermana, ella me dio su clásico discurso de la dieta, de los ejercicio, y no sé que mas, pero su tono la delataba, era un discurso mas para ella que para mi, como yo estaba consumida por la culpa le dije que trajera una bebida light y nos dedicábamos a conversar, que era lo importante… nada! que vuelve del supermercado con los famosos huevos y las cervezas, mientras veíamos la película Los Hermanos Grimm, me dio su discurso de cómo yo la llevaba por la senda de la corrupción.
La Sofi mientras, conversaba con su Tata, mi papá, le explicaba lo linda que era su Barbie nueva y la imperiosa necesidad de que él hiciera una cama para ella, hasta le hizo un dibujo de cómo quería una cama para su muñeca, finalmente mi papá accedió a hacerla así es que el fin de semana estuvo trabajando en esto y ahora yo tengo que hacer el colchón, sabanas y frazadas para la camita. Quedó muy linda.
El sábado estaba de cumpleaños mi hermana chica, la Titi, así es que disfrutamos una rica torta de merengue lúcuma, que según la Sofía es la mejor torta del mundo.
El domingo celebramos a mi papá con un rico asado y otra torta: mil hojas, mi favorita.
Y sobre los huevos, la cuenta de huevos fue astronómica esta semana, creo que mi mamá compró 30 huevos el lunes pasado, ya el viernes en la noche no quedaba ni uno. Y a mi el sábado en la mañana me dio por preparar omelets… sábado en la tarde de vuelta al super a comprar mas huevos…

