Todo comenzó el sábado en la noche mientras celebrábamos el cumpleaños de la Clau, fue como un bichito que ha rondado mi cabeza desde ese día, claro que el bichito este tiene nombre y apellido, pero demos solo el nombre: Claudio… hace muchos años que no lo veía, y fue un gusto reencontrarlo, ahora anda en la onda Feng Shui, tonteamos hasta las dos de la mañana ese día, el lunes incluso fue para mi casa un rato y seguimos en esa.
Conclusión: estoy metida con darle algunos toques a mi casa. La idea del Feng Shui es que ciertos elementos ubicados en lugares claves de la casa te ayudan en distintos ambitos de tu vida. Por ejemplo, según el Claudio a mi me hace bien para mi salud el rojo en el dormitorio. Quien sabe si resulta, lo que si tengo claro es que he estado un poco despreocupada de mi casa y darle un toque va a ser entretenido y refrescante para mi y la Sofi.
Así es que a darle:
Primer paso: buscar plantas! Y que mejor que en el patio de mi mamá, la Sofi me ayudó con esto.




Claro que fue difícil, todo era demasiado grande, tanto para llevármelo o para meterlo en el depto.
Ya en Santiago de cabeza a buscar donde colocarlas:



Traje otras, pero estan en el balcón, sin fotos aún.
Segundo paso (sin ejecución): comprar algunos manteles para la cocina, he salido a buscarlos y no he encontrado nada que me guste, todos son tremendamente floreados y yo los quiero verdes! Solo verdes! Y los adornaré con unas cintas rosa.
Tercer paso: no se me ocurre todavía.
Bueno, pero eso si que el fin de semana fue fructífero: termine esta bufanda:

MI mantita va lento, pero seguro:

Voy en la cuarta franja, me faltan solo 2.
