A pesar que odio las cadenas…
Sobre todo esas del amor, la amistad, bla bla bla, donde las letritas van apareciendo de a una (como si uno no tuviera otra cosa que hacer mas que leer el mail) y que finalmente terminan con reenvía este mensaje o si no sufrirás las penas del infierno, tu y tu computador.
La verdad es que generalmente no las leo, solo las abro y después ESC y borrar!, la cosa es que me llegó una cadena el otro día, extracto de ésta es el siguiente párrafo:
Nos acostumbramos a pensar que las personas cercanas a nosotros estarán siempre ahí y a creer que están bien, sin preocuparnos por averiguarlo; a esperar el día entero y finalmente oír en el teléfono:
Es que hoy no puedo ir…
A ver cuándo nos vemos…
La semana que viene nos reunimos…
Y esto a mi me pasa últimamente, en particular con mi amiga la niña de las flores, durante meses hablamos solo por teléfono, prometiéndonos irnos de tragos, salir a tomar café o un heladito por ahí… un montón de cosas que nunca sucedieron, hasta que finalmente dejamos de llamarnos; sinceramente pensé que ella estaba de lo mas bien, con su vida, su familia, su novio, todo bien… hace un tiempo me dijeron que mi niña de la flores no lo estaba pasado muy bien… me dio tanta pena no haber estado cerquita de ella cuando necesitaba un apoyo, un abrazo bien apretado o una simple sonrisa, ahora la llamo todas las semanas, a mis amigas del colegio también (mas bien a estas les escribo mails).
Me da la idea que me he dejado atrapar con esto de vivir corriendo, pero de verdad que creo que todos tenemos la oportunidad de cambiar nuestros hábitos, de tener una mejor calidad de vida, de aprovechar y disfrutar cada respiro, cada latido de nuestro corazón.
El sábado la vi, esta mucho mejor, y me alegro y doy gracias a Dios.

